Ama desetiquetadamente


Podría hablar de él y ocultarme. Pero no. Hablo de ella. Sí, de ella. Porque esa es la verdad. Mi verdad y la de tantas.

Porque no es otra piel sino la de ese cuerpo tan suyo, ese cuerpo de mujer.

Ella, sin esconderme.

Le escribo a esa piel tersa que huele delicada.

A ella, sin aprisionar mis deseos ni mis sentimientos.

Ella, ese género que describe a la perfección y me determina ante la sociedad.

Ese cabello largo que cuelga de su cabeza.

Ella, sin temor al que dirán. Sin miedo a las frecuentes miradas lanzadas desagradables que se preguntan el porqué.

Ella, porque hace honor al género femenino. Al género invisible durante tantos y tantos años.

Hecha de complejos y belleza. Sólo belleza. Irradiándola por los suaves poros de su blanca piel.

Ella, frágil y fuerte, pero muy fuerte.Y salvaje, ¿por qué no?

Y cuerda y loca, y astuta y sensible.

Ella, atrevida y bella.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Rómpelos

Ilústrame